En Colombia, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, presentó el Decreto 0650 del 26 de junio de 2026, que reconoce al movimiento sindical colombiano y obliga por primera vez a todas las entidades del Gobierno a comprometer recursos y planes concretos para su reparación y protección.

El decreto busca saldar una deuda histórica de exclusión y violencia contra los trabajadores organizados y establece una ruta estatal de reparación colectiva.

"Hemos querido dejar un mensaje político claro de que hay una ruta de reparación colectiva y que es un acto de justicia reconocer al movimiento sindical como sujeto de reparación"
"Es una condición para garantizar verdad y justicia, pero también para que no se repita esta horrible noche para las y los trabajadores"

La norma consolida una respuesta institucional para reconocer a las víctimas de la violencia antisindical, fortalecer el derecho a asociarse libremente y procurar que ese tipo de agresiones "nunca más se repita".

El Ministerio del Trabajo ya trabaja con las organizaciones sindicales en un plan inmediato para asegurar que los recursos lleguen directamente a quienes perdieron la vida o fueron afectados en la defensa de los derechos laborales.


La medida representa, según el Gobierno, un reconocimiento sin precedentes y plantea retos de implementación: coordinar a todas las entidades públicas y convertir los compromisos en medidas efectivas de reparación, verdad y garantías de no repetición.