Defensoría del Pueblo informa que entre enero y abril de 2026 miles de personas en Colombia sufrieron desplazamiento forzado y confinamiento, con Norte de Santander entre los departamentos más afectados.
En ese periodo, en el departamento 1.941 personas fueron afectadas por desplazamiento forzado y 3.000 permanecen bajo condiciones de confinamiento, que limitan su movilidad y el acceso a alimentos, salud y educación.
A nivel nacional, entre enero y abril se registraron 46 eventos de desplazamiento forzado que dejaron 8.249 personas afectadas, además de 31 eventos de confinamiento que impactaron a 45.869 habitantes en distintas regiones del país.
Solo en abril la entidad documentó cinco eventos de desplazamiento y tres de confinamiento que afectaron a 3.214 personas. Los departamentos más afectados por desplazamiento fueron Antioquia, Cauca, Chocó, Norte de Santander y Valle del Cauca, mientras que Chocó y Putumayo encabezaron los casos de confinamiento.
Desplazamientos masivos
La Defensoría reportó que en Norte de Santander 65 personas resultaron afectadas por desplazamientos masivos en episodios puntuales durante los primeros cuatro meses del año.
Las amenazas, homicidios, el reclutamiento de menores y la instalación de minas antipersonales continúan siendo las principales causas que obligan a miles de familias a abandonar sus hogares o a permanecer confinadas en sus territorios.
Además, factores ambientales agravan la crisis humanitaria. En abril, una creciente del río Ocaña provocó emergencias en varias veredas del departamento, dejó comunidades incomunicadas y generó nuevos desplazamientos.
Las comunidades indígenas y afrodescendientes siguen entre las más vulnerables: entre enero y abril resultaron afectadas por desplazamiento territorios de 13 comunidades afrodescendientes y 11 indígenas, y los confinamientos impactaron a 22 comunidades étnicas en distintas regiones.
La Defensoría del Pueblo hizo un llamado al Gobierno Nacional y a las autoridades territoriales para fortalecer las medidas de prevención y la atención humanitaria, especialmente en regiones donde persisten riesgos de desplazamiento masivo y confinamiento.
El informe advierte que la crisis humanitaria tenderá a profundizarse en los próximos meses ante el recrudecimiento de la violencia en varias zonas del Catatumbo y otros corredores estratégicos, lo que subraya la necesidad de una respuesta coordinada que combine seguridad, protección y ayuda humanitaria.





