Arauca declaró la calamidad pública tras intensas lluvias que provocaron inundaciones y el colapso de vías y puentes, dejando al departamento prácticamente incomunicado y a miles de personas afectadas.

El gobernador Renson Martínez calificó la situación como una de las más críticas que ha enfrentado la región y confirmó la pérdida de la comunicación terrestre con Norte de Santander, Casanare y Bogotá.

Instituto Nacional de Vías (Invías) reportó que las mayores afectaciones se concentran en Arauca y Casanare. En Arauca permanecen cerrados varios tramos del corredor La Lejía–Saravena, y uno de los daños más graves fue el colapso del puente metálico sobre Caño Negro, en el kilómetro 139.

Equipos técnicos ya realizan la evaluación de los daños para definir las obras necesarias en la recuperación de la vía. Se adelantará además una inspección conjunta con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) para determinar el estado estructural del puente y las acciones a implementar.


En Casanare se reportan cierres totales en cuatro puntos de la red vial, con afectaciones en las carreteras Paz de Ariporo–La Cabuya, Sácama–La Cabuya y en dos sectores de la vía La Cabuya–Saravena, donde resultó comprometido el puente El Tigre.

El desbordamiento de ríos, caños y quebradas destruyó tramos de carretera y puentes, lo que dejó incomunicados varios municipios y motivó la convocatoria de un consejo extraordinario de gestión del riesgo para coordinar la respuesta.

"Estamos viviendo una emergencia que no se veía hace más de 60 años"

Martínez hizo un llamado al Gobierno Nacional y a la ciudadanía para apoyar el envío de ayudas humanitarias y explicó que se analiza la creación de un corredor humanitario que permita el ingreso de alimentos, combustible y otros suministros esenciales mientras se restablece la movilidad.

Los municipios de Arauquita, Tame, Fortul y Saravena concentran las mayores afectaciones; en algunos sectores las inundaciones cubren más del 60% del territorio y los organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda y rescate mediante embarcaciones.

El director de la Ungrd, Javier Pava, informó que, junto con Invías, se adelanta el traslado de un puente para restablecer la conectividad entre Saravena y Cubará, en Norte de Santander, y que se mantienen conversaciones con el Gobierno de Venezuela para establecer un corredor humanitario que facilite el apoyo logístico en la zona fronteriza si resulta necesario.

Además, las autoridades indicaron que se enviarán ayudas a las comunidades afectadas en Boyacá, Casanare y Norte de Santander, donde las lluvias también han provocado inundaciones y daños en la infraestructura.

Más de 9.000 familias habrían resultado damnificadas, según el balance preliminar de las autoridades, que continúan las labores de evaluación y priorización de obras para restablecer la conectividad y atender a la población afectada.

La magnitud del desastre ha obligado a coordinar intervenciones de emergencia y a priorizar corredores de suministro mientras se evalúan las obras de recuperación a mediano plazo.