Ramiro Luna denunció la presunta ejecución de obras sin autorización ambiental en la vereda Iscalá Norte, zona rural de Chinácota, tras la construcción de una carretera que, según autoridades locales y moradores, habría provocado la tala de bosque nativo y la intervención de áreas cercanas a fuentes hídricas.
Habitantes de la vereda presentaron una denuncia y solicitaron la suspensión inmediata de los trabajos al advertir maquinaria pesada y movimientos de tierra en un sector considerado ambientalmente sensible.
“Fuimos alertados de dos intervenciones acá en el área de Iscalá, donde maquinaria no autorizada está haciendo intervención y tala indebida de bosques y árboles nativos”.
El alcalde anunció la apertura de investigaciones para establecer quién autorizó las obras y determinar si existieron irregularidades en la expedición de permisos, y señaló que se dará aviso a las autoridades ambientales competentes.
“Vamos a investigar cómo fueron estos permisos y quién está haciendo estas intervenciones. Vamos también a dar aviso a Corponor y vamos a sancionar a las personas que están actuando de esta manera, dañando la naturaleza de Chinácota y avanzando en procesos que no tienen autorización”.
“Si hay funcionarios involucrados en esto, también les vamos a aplicar las sanciones respectivas. No vamos a permitir que se siga avanzando en urbanizaciones, apertura de vías o movimientos de tierra sin los permisos y sin las condiciones de protección de las áreas ambientales de Chinácota”.
Versiones encontradas
En contraste, el secretario de Control Urbano, Cristian Mauricio Rodríguez, afirmó que los trabajos corresponden a una vía interna de una finca de la vereda, de propiedad de un ciudadano identificado como Hernán, y que, según la información que maneja, la autorización urbanística fue expedida por la Secretaría de Planeación.
“Según tengo entendido, el propietario de la finca cuenta con autorización de la Alcaldía para la apertura de la vía”.
No obstante, el funcionario precisó que la administración desconoce si existe autorización ambiental por parte de Corponor para la intervención de la cobertura vegetal en la zona.
“Lo que sí se desconoce es el tema con Corponor. No conocemos si la corporación emitió permisos para talas o intervención de bosque en la zona de Iscalá”.
La administración municipal aseguró que adelantará las indagaciones internas y que, de confirmarse irregularidades, aplicará sanciones administrativas. Corponor deberá verificar la existencia de permisos ambientales mientras la comunidad espera la suspensión o la regularización de las obras.





