El módulo de tripulación Orión de la misión Artemis 2 amerizó en el Océano Pacífico el 10 de abril tras un reingreso controlado desde la órbita lunar; la tripulación regresó a la Tierra protegida por su traje y por el escudo térmico.

En 2022 se detectó un problema durante una prueba sin tripulantes: el escudo térmico se había alterado "de una manera inesperada", según un informe técnico. A pesar de esa anomalía, la agencia espacial decidió mantener el mismo escudo y revisar la trayectoria para seleccionar un ángulo de entrada más directo que limitara el rebote que había contribuido al deterioro.

El regreso fue fruto de años de preparación. Desde 2023, los equipos en tierra y la tripulación realizaron entrenamientos específicos para este amerizaje y ajustaron procedimientos y trayectorias.

El proceso dinámico de desaceleración implica un esfuerzo físico notable para la tripulación. Por ello, desde las primeras horas de la jornada los astronautas tomaron pastillas para evitar náuseas y vómitos y para facilitar la adaptación durante el reingreso.


"Para desacelerar, la tripulación experimenta entre tres y cuatro veces la fuerza de la gravedad de la Tierra".
"Atravesar la atmósfera como una bola de fuego" será una gran experiencia.

El procedimiento de retorno comenzó con maniobras de ajuste de los sistemas de navegación y los GPS a las 6:30 p.m., hora colombiana. Bajo el mando de Reid Wiseman, la tripulación confirmó que estaba asegurada en sus puestos.

A las 6:36 p.m. se separaron el módulo de tripulación y el módulo de servicio, y se realizaron los encendidos de elevación y los ajustes finales para fijar el ángulo correcto de entrada en la atmósfera; maniobras breves pero que exigieron precisión.

La trayectoria de la nave cruzó el Pacífico de suroeste a noreste. En el momento de la entrada, la Orión alcanzó velocidades de hasta 38.000 km/h y experimentó un periodo de corte de comunicaciones de seis minutos, que comenzó a las 6:56 p.m. Durante esos minutos los equipos aéreos informaron que ya tenían visual del vehículo.

Tras el final del apagón, a las 7:03 p.m. se recuperó la comunicación con la nave; un minuto después se desplegaron los paracaídas y comenzó la fase final de descenso. El amerizaje, o splash down, se produjo a las 7:07 p.m., con una tasa de descenso considerada perfecta por los controladores.

Las familias de los tripulantes siguieron la operación desde el centro espacial en Houston, donde los aplausos celebraron el éxito de la maniobra.

El retorno de Artemis 2 cierra un capítulo de pruebas y ajustes en torno al escudo térmico y pone a prueba procedimientos revisados tras la anomalía de 2022. El amerizaje, resultado de años de entrenamiento y coordinación, marca un paso relevante en la recuperación de vuelos tripulados de la nueva generación de naves lunares.