Campesinos de la provincia de Ocaña y del sur del departamento del Cesar expresaron su preocupación por los daños ecológicos ocasionados por la tala de bosques en la zona de frontera, que estaría afectando fuentes hídricas locales.
Denunciaron que la deforestación en lo alto de la cordillera está dañando las nacientes y afluentes que abastecen a municipios como Ocaña, Río de Oro y González, lo que pone en riesgo el suministro de agua para esas poblaciones.
Ante la situación, las autoridades ambientales de ambos territorios participaron en reuniones para definir correctivos y propusieron la adquisición de predios con el fin de establecer reservas forestales y promover la protección conjunta de esos ecosistemas.
En los encuentros participaron las administraciones municipales, las corporaciones autónomas regionales, la Procuraduría Provincial, las personerías, líderes comunales y representantes de las comunidades, quienes analizaron la problemática generada por la deforestación y la tala indiscriminada en un área de reserva ambiental que beneficia a los tres entes territoriales.
La propuesta de crear reservas mediante la compra de predios busca conservar las fuentes hídricas y articular esfuerzos entre las distintas entidades y las comunidades afectadas.
La protección de esos bosques de altura es, según participantes, esencial para garantizar la disponibilidad de agua y la sostenibilidad ambiental de la región.





