La selección Colombia de gimnasia artística llegó a Rotterdam, Países Bajos, para disputar el Campeonato Mundial que comienza el 17 de octubre, con la misión de hacer una destacada presentación por equipos y pensar en la clasificación olímpica para Los Ángeles.

La delegación, que se entrenó la semana pasada en España, viajó con sus gimnastas más fuertes y el cuerpo técnico a la cabeza. Encabezan la expedición el director Jairo Ruiz Casas, los entrenadores Jossimar Calvo y Leonardo González, y el fisioterapeuta José Orlando Arias.

El equipo incluye a los cucuteños Ángel Barajas, Camilo Vera, Yan Zabala y Jorman Álvarez, además del antioqueño Thomas Mejía y el tolimense Felipe Ramos, entre otros deportistas que representan la apuesta más competitiva del país.

Ruiz, en diálogo con La Opinión, señaló que el objetivo es presentarse entre los 24 mejores equipos del mundo y trabajar pensando en el Mundial del año siguiente, donde estará en juego la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.


El estudio previo del equipo identificó como favoritas a delegaciones como China, Rusia y Japón, junto a Suiza, Reino Unido, Italia, Canadá y Corea del Sur. Según la organización del torneo, las tres primeras selecciones se clasificarán directamente a los Juegos Olímpicos.

El calendario de competencia establece las rondas clasificatorias a partir del 17 de octubre, las finales por equipos el 20 de octubre, la final general individual masculina el 22 de octubre y las finales por aparatos entre el 23 y 24 de octubre.

A hacer historia

Como carta fuerte, Colombia presenta a Ángel Barajas, medallista de plata en barra fija en los Juegos Olímpicos de París 2024, y una de las figuras más regulares del circuito.

Barajas llega tras una temporada destacada: obtuvo medallas en etapas de la Copa Mundo, fue primero del acumulado en paralelas y sumó podios en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, el Campeonato Panamericano en Río y los Juegos Suramericanos de Santa Fe.

La participación en Rotterdam servirá tanto para medir el crecimiento del equipo colombiano como para afinar detalles rumbo a la próxima cita mundial, en la que se jugará buena parte de las opciones para alcanzar la plaza olímpica.