Cúcuta y otros municipios de Norte de Santander vivieron una jornada de movilización sindical, estudiantil y social que se prolongó cerca de cinco horas y concluyó hacia el mediodía en el parque Colón.

En la capital del departamento la protesta transcurrió en calma; en contraste, en Bogotá se reportaron disturbios, bloqueos y afectaciones al sistema de transporte público.

La marcha en Cúcuta partió desde las afueras del SENA, avanzó por la avenida Diagonal Santander hasta el cruce con la calle 10, ingresó al centro y, tras recorrer varios sectores, finalizó en el parque Colón.


Educación pública, en el centro de los reclamos

El magisterio manifestó su preocupación por proyectos legislativos y propuestas normativas que, a su juicio, podrían afectar el carácter público del sistema educativo y las condiciones de prestación del servicio.

Leonardo Sánchez, presidente de la Asociación de Institutores de Norte de Santander (Asinor), advirtió que las iniciativas en el Congreso podrían abrir la puerta a la concesión de establecimientos educativos, la implementación de bonos escolares y cambios en las condiciones para la movilización y la protesta social.

Los aprendices del SENA se sumaron a las reclamaciones y portaron pancartas contra el recorte presupuestal que, según denunciaron, ha afectado a la institución durante el actual Gobierno.

«La plata del SENA es sagrada, la juventud se respeta»

Voceros sindicales de empresas de Cúcuta reclamaron mejores condiciones salariales y rechazaron cualquier intento de eliminar conquistas laborales. Las arengas contra el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella se mezclaron con exigencias por la defensa de la educación pública y el rechazo a modificaciones en las condiciones laborales.


La movilización en Cúcuta se inscribe en un contexto de debate nacional sobre la financiación de la educación pública y las garantías para la protesta social, y refleja la convergencia de demandas estudiantiles, gremiales y laborales en varias regiones del país.