El Zulia se encuentra sumido en una nueva oleada de violencia: la noche del 19 de abril cuatro personas fueron asesinadas en un ataque que agrava una crisis regional que ya registra quince asesinatos en menos de cuatro meses.
“No son balas, son vidas, familias y un pueblo entero que vive con miedo”.
Las víctimas, identificadas por las autoridades como Ronald Jesús Arandia Segovia, Marcos Mora Serrano, Samuel David Martínez Parra y Henderson Rafael Cabrera Escalona, fueron atacadas por cuatro hombres que se movilizaban en una camioneta y que, según testigos, dispararon en dos escenarios distintos alrededor de La Ye de Astilleros.
Los agresores dejaron rastros de bala y sangre en los alrededores y, según la investigación preliminar, se difundió un presunto panfleto en el que se atribuía la autoría a una facción armada que busca controlar el territorio.
En el panfleto, de circulación entre la comunidad, los responsables se identificarían como integrantes del Frente 33, bloque comandante Gentil Duarte, de las disidencias de las Farc, y mencionan la firma "Garza J.R."; además se aludiría a una posible alianza con la banda conocida como Los Turcos.
Las autoridades manejan como hipótesis principal que el suceso responde a un traslado del conflicto armado desde el Catatumbo, donde se han registrado enfrentamientos entre grupos ilegales por el control de rutas y territorios.
“La confrontación que se registraba en los municipios de Tibú y El Tarra se está trasladando al área metropolitana de Cúcuta”,
dijo el coronel Fabio Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, y confirmó que se convocó un consejo de seguridad para atender la situación y coordinar operativos de búsqueda contra los presuntos responsables.
Vecinos relatan que la violencia ha alterado la vida cotidiana y que la presencia de grupos armados genera temor y desplazamientos internos en sectores de El Zulia.
El cuádruple homicidio se suma a una secuencia de hechos violentos que, según las autoridades locales, requieren una respuesta coordinada entre policía, fuerza pública y organismos civiles para intentar recuperar la seguridad y la tranquilidad en la región.





