Una serie de fotografías reveladas por el diario Vanguardia, de Bucaramanga, encendió recientemente las alertas sobre la situación ambiental del páramo de Santurbán, en el nororiente colombiano. Las imágenes muestran una bocamina ubicada en una zona de influencia del páramo, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, donde la extracción ilegal de minerales continúa generando preocupación entre sectores ambientales y comunidades de la región.


El hallazgo se conoce en medio de una larga discusión sobre la protección de Santurbán, un territorio reconocido por su riqueza en frailejones, fuentes hídricas y biodiversidad. El páramo es fundamental para el suministro de agua de la población cercana; abastece a más de dos millones de personas en los departamentos de Santander y Norte de Santander.

Organizaciones ambientales y comunidades locales han expresado su alarma por la persistencia de actividades mineras en áreas de influencia del ecosistema, que podrían afectar la captación y la calidad del agua, así como la conservación de especies emblemáticas.

Las fotografías divulgadas por el medio regional reavivan las dudas sobre la efectividad de los mecanismos de control y la necesidad de vigilancia en zonas de alta fragilidad ecológica. El hallazgo refuerza la discusión pública sobre la protección del páramo y el manejo de los riesgos asociados a la extracción ilegal de minerales.