El Gobierno Nacional enfrenta un problema fiscal tras la incapacidad de la DIAN para cumplir las metas de recaudo fijadas por el Ministerio de Hacienda, pese a que la entidad amplió su planta de personal en un 86% entre 2022 y 2026.
La falta de incremento proporcional en la recaudación se produce en un contexto de debate sobre el crecimiento de la burocracia. Según un estudio del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, el crecimiento real del gasto en personal del Estado se disparó un 11,1%, la mayor variación desde 2012, cuando el aumento alcanzó el 11,5%.
Es decir, el incremento en recursos humanos y en el gasto asociado no ha generado, al menos hasta ahora, los resultados esperados en eficacia recaudatoria. Esa divergencia explica en buena medida la presión sobre las cuentas públicas y las críticas dirigidas al Ejecutivo por la gestión del gasto.
El fenómeno plantea dos retos inmediatos: mejorar la capacidad operativa de la administración tributaria para convertir esfuerzo y gasto en ingresos, y contener el crecimiento del gasto de personal sin sacrificar la prestación de funciones esenciales del Estado.
La discusión pública, según el estudio, deberá orientarse hacia la evaluación de la eficiencia en la contratación y en las prácticas de administración tributaria, así como hacia medidas que garanticen la sostenibilidad fiscal a mediano plazo.




