La Fundación Soñar en Cúcuta recogió más de 10 toneladas de tapas el pasado viernes en una nueva edición de la jornada denominada Tapatón, organizada en Cúcuta para financiar sus programas de apoyo a niños con cáncer.

Esperanza Noriega Lindarte, representante legal de la fundación, explicó que las tapas se venden a una planta transformadora y con lo recaudado ofrecen apoyo integral a 37 menores diagnosticados con cáncer.

“Estas tapas terminan convertidas en artículos de aseo para el hogar. Es una noble labor pues beneficiamos a las familias de los niños y también al medioambiente, evitando que estas terminen en ríos y mares”.

El apoyo integral incluye kits escolares y de aseo, ayudas nutricionales, actividades lúdicas, medicamentos no oncológicos y apoyos económicos para el desplazamiento hacia otras ciudades del país.

Además de la Tapatón, Lindarte dijo que en los puntos de recolección distribuidos en colegios, restaurantes y centros comerciales recogen alrededor de cuatro toneladas de tapas cada mes.

“Con las cajas, buzones y canastas también nos apoyamos para continuar ofreciendo los servicios. Actualmente los 37 niños que respaldamos son de Norte de Santander y Arauca, con edades entre los 22 meses y 8 años”.

La representante añadió que en esta causa participan la comunidad y diversas instituciones educativas, comercios, iglesias y hospitales.


En cuanto al impacto en años anteriores, Lindarte aseguró que en la Tapatón del año pasado se recolectaron ocho toneladas y que, durante todo el 2025, alcanzaron un total de 31,5 toneladas.

En 2024, la fundación reportó 15 toneladas en la Tapatón y 40.000 kilos recolectados a lo largo de los 12 meses.

“En los últimos nueve años hemos recolectado 216 toneladas de tapas, con lo cual se ha logrado beneficiar a más de 150 familias de niños diagnosticados”, afirmó la representante.

Respecto a los tipos de cáncer más frecuentes en los menores, mencionó la leucemia linfocítica aguda, la leucemia linfoblástica aguda y los tumores linfáticos.

La fundación apoya en promedio a 35 pacientes infantiles al año, entre ellos niños migrantes, y mantiene la meta de continuar estas labores para seguir brindando esperanza a las familias afectadas.