Villa del Rosario anunció la llegada de 20 uniformados de la Policía Nacional adscritos a la Metropolitana de Cúcuta para reforzar la seguridad en el municipio fronterizo y combatir el microtráfico.
El alcalde Camilo Suárez explicó que el incremento del pie de fuerza se gestionó en enero tras un consejo de seguridad ministerial en el que participaron altos mandos de la cúpula militar.
La solicitud se hizo por la condición fronteriza y por los hechos de inseguridad que han afectado al municipio recientemente. Entre las estrategias previstas figura una redistribución de unidades para mejorar la cobertura territorial y la capacidad de respuesta.
"Lo que van a hacer los 20 nuevos uniformados es reforzar unos cuadrantes grandes en extensión de terreno y que, prácticamente no daban abasto para cubrir todas las necesidades de la zona"
Los sectores que se beneficiarán incluyen Villa Antigua, Villa Silvania y Morichal, con mayor presencia policial en barrios como Nariño, Turbay Ayala, San Gregorio y Gramalote.
Además del aumento de personal, la administración destacó la presencia del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Metropolitana de Cúcuta en las partes altas del municipio.
Avanza la construcción de un nuevo CAI en Boconó y la reconstrucción del CAI de Villa Antigua, que fue atacado con explosivos en febrero de 2025.
Ante la problemática de la extorsión, la Alcaldía informó que se instaló una oficina del Gaula para agilizar la atención de las denuncias y brindar acompañamiento a comerciantes afectados.
Como medida adicional, se instaló un inhibidor de señal en la estación de Policía. "Queremos que desde allá los privados de la libertad no manden mensajes ni llamadas extorsionando a la gente de nuestro municipio", dijo Suárez.
El alcalde aseguró que el dispositivo fue sometido a pruebas y que no genera afectaciones en la conectividad de las zonas aledañas.
Las autoridades sostienen que estas acciones buscan aumentar la capacidad de respuesta y presencia en un municipio que enfrenta retos derivados de su condición fronteriza, con el objetivo de reducir el microtráfico y la extorsión y mejorar la percepción de seguridad de la comunidad.





