El Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM) de Cúcuta advirtió que podría suspender servicios en un plazo de dos meses si las EPS responsables no cancelan las obligaciones pendientes por los servicios prestados, que superan los 131.000 millones de pesos.
El gerente, Hernando José Mora, y los seis sindicatos del centro asistencial hicieron un llamado conjunto al Gobierno nacional y a las EPS para que paguen las deudas que mantienen con la institución y que ponen en riesgo la operatividad del principal hospital público de Norte de Santander.
Paradójicamente, Mora informó que, con el apoyo del Gobernador, la Asamblea departamental y la junta directiva, el hospital logró sanear la totalidad de sus obligaciones financieras hasta la vigencia 2025. Sin embargo, la falta de pago por parte de las EPS compromete la capacidad de compra de medicamentos, insumos y el pago del personal.
Según el gerente, la mayor parte de la cartera corresponde a Nueva EPS, que adeuda cerca de 117.000 millones de pesos, mientras que Coosalud EPS registra otros 14.000 millones de pesos. Esos recursos son indispensables para garantizar el funcionamiento de los servicios asistenciales.
“Estamos dando un compás de espera de dos meses para que estas EPS paguen lo que deben. De lo contrario, y en contra de nuestra voluntad, tendremos que suspender servicios porque no habrá recursos suficientes para seguir operando”.
La tensión financiera coincide con una presión asistencial sin precedentes: el servicio de urgencias opera con una sobreocupación superior al 300 %, lo que refleja el colapso de la red de atención para miles de afiliados de Nueva EPS y Coosalud en Cúcuta.
En recorridos por las instalaciones se constató que pacientes permanecen en camillas ubicadas en corredores, otros esperan en sillas y algunos reposan sobre colchonetas por falta de espacio. La infraestructura del hospital —que cuenta con 368 camas de hospitalización y 76 camillas en urgencias— resulta insuficiente frente al creciente número de usuarios.
El gerente añadió que cerca del 50 % de las camas de hospitalización están ocupadas por pacientes de Nueva EPS y Coosalud que requieren ser remitidos a clínicas o a instituciones de mayor complejidad, pero no pueden ser trasladados porque no existe una red prestadora activa o porque las instituciones privadas han restringido la atención por incumplimientos en los pagos.
“Esa es la principal causa de la sobreocupación. Son pacientes que no podemos trasladar porque no existe una clínica que los reciba o donde les practiquen procedimientos como resonancias o tomografías. Mientras esperan una remisión, ocupan camas que necesitan otros pacientes que siguen llegando a urgencias”.
La situación incrementa el riesgo tanto para quienes esperan una referencia médica como para quienes permanecen horas o días en urgencias sin acceso a una cama de hospitalización. La dirección del HUEM instó a las autoridades y a las EPS a atender de forma inmediata el pago de las facturas para evitar la suspensión de servicios y proteger la atención de miles de usuarios.





