El Gobierno de Ecuador anunció el 9 de abril un aumento en la tasa de seguridad aplicada a productos provenientes de Colombia, medida que entrará en vigor el 1 de mayo y que elevó la tensión comercial entre ambos países.
Tras conocerse la decisión, sectores políticos y comerciales de Colombia y Ecuador pidieron a sus respectivos gobiernos reconsiderarla para frenar el deterioro del intercambio bilateral y evitar mayores afectaciones económicas.
En un consejo de ministros celebrado el 13 de abril, el presidente Gustavo Petro abordó directamente la disputa arancelaria y dejó claro que no implementará aranceles del 100% sobre productos ecuatorianos, al tiempo que planteó una estrategia para proteger la producción y el consumo internos.
“No hay aranceles cien por ciento, ministra de Comercio, no somos tan brutos. Todo lo que sea necesario para Colombia, cero por ciento, entra. Todo lo que se produzca en Colombia, pero que importamos de Ecuador, se produce en Colombia. Subsidio, ministra de Agricultura, para que salga más barato, porque sale más caro”.
Petro rechazó medidas extremas y propuso, en cambio, mecanismos para subsidiar la producción nacional cuando la importación resulte más económica, con el objetivo de preservar el abastecimiento interno sin recurrir a barreras arancelarias totales.
Además, planteó redireccionar hacia otros mercados la producción colombiana que no pueda ingresar a Ecuador por los nuevos aranceles, y señaló a Venezuela como destino alternativo.
“Todo lo que se produzca en Colombia y no se pueda exportar a Ecuador por el arancel, debe exportarse a Venezuela, que lo está necesitando. Toda la articulación con el Pacto Andino, me dicen que no debo suspenderlo. No, yo sé que es la Gran Colombia, pero no se hace con gente mayamiense; lo haces con ecuatorianos y colombianos y venezolanos”.
En su intervención el mandatario colombiano elevó el tono respecto a su homólogo ecuatoriano y denunció que las decisiones en la frontera están favoreciendo a organizaciones criminales.
“La frontera no puede caer en manos de la mafia. Lo que está haciendo Noboa es entregar la frontera a manos de la mafia”.
Petro responsabilizó al presidente Daniel Noboa por el manejo de la frontera, criticó el cierre de pasos como el puente internacional sobre el río San Miguel y advirtió que esas medidas, lejos de detener el comercio ilegal, pueden agravarlo.
“Cuando (Noboa) impide pasar las tractomulas con mercancía legal, le está entregando el comercio al contrabando”.
“El cierre de la frontera no detiene el comercio, lo vuelve ilegal”.
El jefe de Estado advirtió además que factores como los aranceles, las dinámicas cambiarias y la acción de redes criminales están deteriorando las condiciones en la frontera, cuya franja compartida se extiende por 586 kilómetros y ha sido históricamente vulnerable a la presencia de grupos armados y economías ilegales.
Petro concluyó que, sin una respuesta coordinada entre Bogotá y Quito, la escalada bilateral podría terminar beneficiando a las organizaciones criminales que operan en la región fronteriza, poniendo en riesgo tanto el comercio como la seguridad local.





