El Gobierno de Venezuela manifestó este miércoles su profunda preocupación por la escalada de violencia en la región fronteriza del Catatumbo, tras el anuncio de las Fuerzas Armadas de Colombia sobre la muerte de siete combatientes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en un bombardeo.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que la operación se realizó «dentro de la voluntad acordada» con la República Bolivariana.

En un comunicado difundido por su ministro de Exteriores, Yván Gil, Caracas señaló:

«Venezuela expresa su profunda preocupación y lamenta la escalada de violencia registrada en la región fronteriza del Catatumbo, producto del conflicto interno colombiano, que ha ocasionado víctimas mortales y graves afectaciones a la población en la zona limítrofe».

El comunicado subraya la preocupación de Caracas por el recrudecimiento del conflicto en la frontera y el impacto directo sobre la población local, en un contexto de tensión entre los dos países por incidentes transfronterizos.