Un día como hoy, 30 de julio, se cumplen tres meses exactos del atroz crimen en el que un hombre le arrebató la vida a Glenda Bustamante, una maestra de 73 años, dentro de su propia vivienda.
Hoy Mario Alexander Garcés Beltrán enfrenta una acusación formal por los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento agravado, mientras el proceso judicial avanza para una familia que quedó destrozada y afectada además por el revuelo mediático que generó el caso.
Desde el 30 de abril surgieron múltiples versiones falsas que mancharon el nombre de la docente. Sus familiares, quienes denunciaron rumores y titulares erróneos, insisten en que ella fue una profesional íntegra y de vocación.
La mañana del hecho, la maestra había planificado acompañar a la hija de uno de sus sobrinos a clases de patinaje y luego comer pizza, como en otras ocasiones. Hacia las 7:00 de la mañana confirmó la cita por teléfono, pero no llegó a concretarse.
Alrededor de las 7:15, según la investigación, el hombre llegó al edificio Cámbulos Gold, donde la víctima vivía desde hacía ocho años, y subió hasta su apartamento. La familia aseguró que resultaba extraño porque ella difícilmente permitía el ingreso de personas desconocidas y no había informado a sus allegados sobre la visita.
Las autoridades establecieron un lapso aproximado de 25 minutos en el que se habría cometido el crimen. Según la investigación, el hombre, de 42 años, habría abusado sexualmente de la mujer y posteriormente la habría asfixiado mediante estrangulamiento.
Cuando el reloj marcó las 7:40, el hombre llamó a la recepción del edificio para informar de una emergencia y pidió que solicitaran una ambulancia. Cinco minutos después llegó la empleada del servicio doméstico, antes de su horario habitual de labores, y encontró la puerta del apartamento abierta y al hombre caminando en el pasillo, visiblemente nervioso y con rastros de sangre en la camiseta.
La trabajadora ingresó a la habitación y encontró a Glenda tendida sobre la cama, ya sin signos vitales. Llamó de inmediato a la familiar más cercana de la maestra, quien confirmó la tragedia y, desde ese momento, señaló al hombre como responsable.
"Tranquila, yo voy a responder"
La empleada solicitó la presencia de la Policía. Poco después arribó una patrulla y capturó al hombre como presunto responsable. Investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía inspeccionaron la escena y recopilaron el material probatorio en torno a una muerte rodeada de múltiples interrogantes.
La familia exige que el proceso avance con celeridad y que cese la difusión de versiones no verificadas que han agravado su dolor. El caso continúa en manos del sistema judicial mientras la investigación busca consolidar la evidencia y esclarecer los hechos.





