Cúcuta Deportivo sufrió un contundente revés en su debut de la Liga II-2026 al perder 5-1 ante Once Caldas en el estadio Palogrande de Manizales, resultado que ha desatado acusaciones sobre un posible amaño.

La institución respondió públicamente para rechazar las imputaciones y expresó su respaldo al plantel y al cuerpo técnico frente a las críticas de la afición.


El equipo trabaja para superar la derrota y, con la vista puesta en el próximo compromiso, viajará el lunes 3 de agosto para disputar el Clásico del Oriente ante Atlético Bucaramanga en el estadio Américo Montanini.

La Opinión conversó con Wilmar Sánchez, presidente del club, sobre las acusaciones, los refuerzos pendientes, el fallido intento de fichaje de Carlos Bacca y el respaldo al director técnico Richard Páez.

Presidente, ¿qué conclusiones sacan tras lo ocurrido en Manizales?

El resultado nos dejó muy tristes, abatidos. No esperábamos un marcador tan abultado. Fueron 15 minutos en los que el equipo no se halló; los regalamos y, obviamente, el Once Caldas aprovechó para marcar la gran diferencia.

Ese día hablamos con los muchachos en el camerino hasta tarde: les pedimos recapacitar, ser autocríticos y mejorar. También les dimos una inyección de energía; estamos con ellos y eso no va a cambiar el respaldo que les seguiremos brindando al grupo ni al cuerpo técnico.

El club aseguró que continuará gestionando refuerzos y que abordará internamente cualquier situación irregular que deba investigarse, al tiempo que ratificó su confianza en la dirección técnica de Richard Páez de cara al próximo compromiso.