Cúcuta Deportivo debutó en la Liga II-2026 con una derrota por 5-1 ante Once Caldas en el Palogrande de Manizales, un resultado que encendió las alarmas entre la afición rojinegra.
La derrota desató señalamientos sobre un presunto amaño por parte de algunos jugadores, acusaciones que la institución rechazó públicamente y sobre las que aseguró su respaldo al plantel.
En el camerino, el club pidió autocrítica y ofreció apoyo al grupo y al cuerpo técnico, con la intención de recuperarse de cara a la próxima fecha.
El equipo buscará pasar rápido la página para afrontar el próximo lunes 3 de agosto el Clásico del Oriente ante Atlético Bucaramanga en el estadio Américo Montanini. La Opinión consultó al presidente del club sobre la situación.
Presidente, ¿qué conclusiones sacan tras lo ocurrido en Manizales?
"El resultado nos dejó muy tristes, abatidos. No esperábamos ese resultado tan abultado. Fueron 15 minutos en los que el equipo no se halló, que lo regalamos y obviamente aprovechó el Once Caldas e hizo la gran diferencia."
"Ese día pues hablamos con los muchachos en el camerino hasta tarde y a recapacitar, a ser autocríticos y mejorar. También darles inyección de energía de que estamos con ellos y que eso no va a cambiar el concepto ni el apoyo que le vamos a seguir dando al grupo y al cuerpo técnico."
Según Wilmar Sánchez, el club mantendrá el respaldo al director técnico Richard Páez y trabajará en la llegada de refuerzos para mejorar el rendimiento antes del Clásico.
La derrota y las sospechas plantean un reto inmediato: recuperar competitividad en la cancha y despejar las dudas sobre la integridad deportiva del equipo, misión que la institución dice asumir con rapidez.





