Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor) emitió ayer una circular en la que recomienda el uso responsable del agua ante la posible consolidación del fenómeno de El Niño, que en esta ocasión podría presentarse con características de superniño.
La comunicación está dirigida a las alcaldías, los consejos municipales de gestión del riesgo, las empresas de servicios públicos y las comunidades de Norte de Santander, y solicita que las medidas sean asumidas como prioritarias desde el segundo semestre del año.
Según Corponor, las proyecciones climáticas indican un aumento gradual de las probabilidades de formación de El Niño a partir de junio, con mayor intensidad entre septiembre y diciembre de 2026.
La entidad señaló que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió sobre un posible déficit en la actual temporada de lluvias, información que concuerda con los pronósticos del Centro de Predicción Climática de la NOAA y del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad.
Frente a este escenario, Corponor emitió una serie de lineamientos orientados a la preparación y alistamiento ante un eventual desabastecimiento de agua:
- Promover y fortalecer estrategias de ahorro y uso eficiente del agua entre los distintos sectores y la ciudadanía.
- Restringir actividades que representen riesgo de contaminación para las fuentes destinadas al consumo humano.
- Impulsar jornadas de asistencia técnica para identificar alternativas de abastecimiento y fortalecer capacidades locales.
- Garantizar que las fuentes de captación mantengan el caudal ecológico necesario para la conservación de la biodiversidad acuática y los procesos de autodepuración.
- Intensificar las acciones de control y vigilancia en las rondas hídricas para prevenir asentamientos irregulares y vertimientos directos.
- Establecer procedimientos y sanciones para usuarios que excedan el consumo permitido o hagan uso indebido del recurso; estas medidas deberán ser reglamentadas por las alcaldías mediante decretos e incluirían restricciones como el riego de jardines y el lavado de vehículos.
- Actualizar planes de contingencia, protocolos de actuación y medidas preventivas frente a escenarios de reducción drástica de lluvias, con énfasis en abastecimiento hídrico, salud pública, seguridad alimentaria, recursos naturales y servicios públicos.
Las medidas deberán asumirse como prioritarias desde el segundo semestre del año, periodo en el que se prevé la llegada del fenómeno climático, y exigirán coordinación entre autoridades locales, empresas de servicios y comunidades para mitigar impactos sobre el abastecimiento y la calidad del agua.
