El barrio 6 de Enero despertó el 15 de abril entre miedo e incertidumbre después de una noche en la que se escucharon disparos y se encontró un mensaje intimidante en la vía pública.

Aunque muchos habitantes siguieron su rutina y en las viviendas reinó una aparente calma, en las calles se desarrolló un episodio violento que dejó rastros de bala.

Vecinos relataban haber oído detonaciones desde la noche anterior, pero varios no dimensionaron lo ocurrido hasta la mañana siguiente, cuando comenzaron a aparecer los indicios en la vía pública.

En las calles quedó, además, un mensaje intimidante que acentuó la tensión entre quienes viven en el barrio.

El episodio generó inquietud y reforzó la sensación de incertidumbre sobre su origen entre los residentes del sector.