Una noche de fiesta terminó en un baño convertido en escena de muerte, donde fueron asesinados Andrés Felipe Ortega Aldana (23) y Adrián Santiago Bermúdez Mendoza (20).

La velada, marcada por cerveza, música a todo volumen y licor derramado, derivó en un episodio violento cuyo escenario fue precisamente el sanitario del lugar.

Testigos describieron un ambiente descontrolado antes de que la situación culminara en el hallazgo de los cuerpos. La escena quedó señalada como lugar del crimen, con restos de la celebración que contrastaban con la gravedad de los hechos.


El suceso deja una comunidad conmocionada y plantea interrogantes sobre la seguridad en reuniones que se salen de control, así como sobre las circunstancias que condujeron a la muerte de los dos jóvenes.