Bernardo Camacho renunció al cargo de superintendente nacional de Salud y presentó formalmente su dimisión ante el presidente Gustavo Petro, tras cinco meses de gestión, por motivos "estrictamente personales".
"Mi compromiso con los principios de equidad, justicia social y defensa del sistema público de salud se mantiene inquebrantable. Serví al gobierno del Presidente Petro con responsabilidad, eficacia, transparencia y lealtad durante estos cinco meses y continuaré apoyando, desde cualquier espacio, las políticas que busquen garantizar el acceso universal y digno a los servicios de salud para todos los colombianos."
El superintendente saliente afirmó que su gestión se caracterizó por la defensa del derecho a la salud y la protección de los recursos del sistema.
Camacho aseguró que, aun fuera del cargo, continuará respaldando las políticas orientadas a garantizar el acceso universal y digno a los servicios de salud para todos los colombianos.



