Este miércoles, 26 de agosto, un helicóptero ultraligero —un girocóptero Magni M16— chocó contra los cables de un teleférico de servicio en Antrona Schieranco, provincia de Verbano-Cusio-Ossola, región de Piamonte; la aeronave se incendió y se estrelló cerca del lago de Campliccioli, dejando dos personas muertas.

El accidente ocurrió alrededor de las 11:30 de la mañana en una zona montañosa situada a unos 1.400 metros sobre el nivel del mar.

Según los primeros reportes de los equipos de emergencia, la aeronave impactó contra los cables de una línea de servicio utilizada para acceder a la represa de Campliccioli. Tras el choque, el girocóptero se incendió y cayó en las inmediaciones del lago.


En el operativo participaron helicópteros médicos del servicio 118, el helicóptero de bomberos enviado desde Malpensa, además de agentes de seguridad, equipos de rescate en tierra y especialistas del Servicio Alpino.

Los equipos de emergencia activaron un dispositivo para atender la situación y recuperar a las víctimas. Las autoridades indicaron que las circunstancias exactas del siniestro aún están bajo investigación.

Medios locales señalaron que el girocóptero habría entrado en una zona de baja visibilidad por la presencia de nubes, circunstancia que pudo haber llevado al piloto a intentar regresar antes del impacto contra los cables. Estas hipótesis son preliminares y deberán confirmarse con la investigación técnica.


Las dos víctimas fueron identificadas como Alessandro Angelo Muscinelli, piloto, y la pasajera Antonella Pagliarani.

Según versiones preliminares, Muscinelli era ingeniero y residía en Premeno; Pagliarani vivía en el área de Milán. Ambos habían despegado poco antes desde el aeródromo de Megolo, en la localidad de Pieve Vergonte, dentro del valle de Ossola.

Las autoridades italianas continúan trabajando para determinar las circunstancias del accidente. El siniestro reaviva la atención sobre los riesgos de las operaciones de aeronaves ultraligeras en zonas montañosas.