Lucas Francesco Murillo García, de 7 años y residente de Cúcuta, está próximo a someterse a un trasplante de corazón por una afección congénita que lo acompaña desde su nacimiento.
Sus padres explican que el menor nació con una condición que impide el funcionamiento de la parte derecha de su corazón y que, por la baja saturación, debe usar oxígeno de forma constante.
Esta alteración ha obligado a Lucas a pasar dos veces por el quirófano durante su corta vida y condiciona ahora la necesidad del trasplante.
“Una vez nació tuvieron que enviarlo a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y a los siete días le hicieron su primera cirugía a corazón abierto, una fístula sistémico-pulmonar y una atrioseptostomía. Luego, a los 6 meses, también tuvieron que hacerle la denominada cirugía de Glenn.”
La historia de Lucas ha conmovido a Cúcuta y a ciudadanos de toda Colombia, que esperan su pronta mejoría y el éxito del procedimiento.
La familia mantiene la esperanza en el equipo médico y en el trasplante como paso decisivo para mejorar la calidad de vida del niño.





