En la vereda Oripaya, en las cercanías de Cúcuta, se ubica el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) El Pital, donde vive la población firmante del Acuerdo de Paz que fue desplazada desde el Catatumbo en enero de 2025.

Tras el histórico proceso de paz de La Habana, los exintegrantes de las Farc-EP se concentraron inicialmente en el ETCR Caño Indio, en el municipio de Tibú, Norte de Santander.

En ese primer asentamiento llegaron a convivir alrededor de 600 personas que desarrollaban actividades productivas como ganadería bovina, piscicultura y avicultura para su subsistencia.


El desplazamiento masivo ocurrido en enero de 2025 obligó al traslado de la comunidad desde Caño Indio hasta el predio conocido como El Pital, en la vereda Oripaya.

Durante el proceso de traslado y asentamiento la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), la Organización de las Naciones Unidas y otras entidades acompañaron y apoyaron a la población.

El predio de El Pital ocupa aproximadamente 800 hectáreas. En este nuevo espacio, cerca de veinte excombatientes, junto con sus núcleos familiares, impulsaron emprendimientos productivos para garantizar su sustento.

Entre las iniciativas más destacadas figuran proyectos de piscicultura y un emprendimiento bufalero conocido como Bufapaz, que buscan generar ingresos y estabilidad para las familias reasentadas.

La reubicación y los proyectos productivos se inscriben en el proceso de reincorporación y normalización tras el acuerdo de paz, en el que las comunidades dependen tanto del apoyo institucional como de sus propias iniciativas para consolidar una vida civil sostenible.