Pasados dos meses del terremoto del 10 de agosto, el Fondo Milagro iniciará la fase de reconstrucción de los territorios afectados: su comité directivo tendrá una primera sesión para aprobar las reglas que pondrán en marcha la operación, informó el gerente del fondo, Jaime Uribe.
Uribe dijo ante la Comisión de Seguimiento para la reconstrucción del Congreso que deben quedar listos varios documentos clave antes de salir a ejecutar: el manual operativo del fondo, el manual de contratación y las reglas del comité directivo.
El comité directivo está integrado por siete miembros con voto: cinco delegados de la Presidencia, un representante del Departamento Nacional de Planeación y uno del Ministerio de Hacienda. Desde la Presidencia se han anunciado delegados del sector privado y la administración pública.
El gerente explicó que la ruta de trabajo será la contenida en el Plan de Acción Específico (PAE), aprobado el 14 de octubre, y que el fondo trabajará en coordinación con las administraciones locales para definir las intervenciones en cada municipio.
Cinco prioridades
1. Las demoliciones serían el primer paso
La primera intervención, una vez estén vigentes los instrumentos operativos, será continuar con la demolición de construcciones que presenten riesgo de colapso. Algunas administraciones locales ya han adelantado labores de este tipo.
Uribe advirtió que hay personas que ingresan a edificaciones con daños graves y que podrían derrumbarse ante un nuevo sismo u otra eventualidad. Señaló que el fondo hará diagnósticos adicionales, sin sustituir a las entidades territoriales, que serán sus aliados en el terreno.
“No teníamos las herramientas; pero hoy ya tenemos la herramienta, ya nos vamos a ir para la calle a ejecutar y nos van a empezar a sentir en los territorios”.
2. Vivienda nueva y mejoramientos para los damnificados
Tras las demoliciones, el fondo impulsará mejoramientos y soluciones habitacionales nuevas para quienes perdieron su vivienda en la emergencia. Las acciones se definirán a partir de los diagnósticos municipales y de los proyectos que se integren en el banco de proyectos que organizará el fondo.
Uribe indicó que se busca rehabilitar viviendas con rapidez y establecer un criterio único de contratación para agilizar la ejecución.
3. Recuperación del agua, el saneamiento, la salud y la educación
El plan contempla restablecer los servicios de agua y saneamiento en las comunidades que quedaron sin acceso, así como recuperar las infraestructuras de salud y educación dañadas por el terremoto.
“Necesitamos que los niños vuelvan presencialmente a clases, eso les ayudará mucho a las familias”.
4. Reactivación económica en la región
La reactivación del comercio, la economía y la industria en las zonas afectadas será otro frente de trabajo. El fondo priorizará la contratación de talento local y acciones que incentiven la recuperación del consumo y la actividad productiva.
5. Apoyo psicológico y recursos para la reconstrucción
Además de las obras de infraestructura, se pondrá en marcha una línea denominada “reconstrucción del alma”, orientada a brindar apoyo psicológico y emocional a las personas afectadas por la emergencia, que en muchos casos perdieron seres queridos y sus medios de vida.
Recursos y transparencia
En cuanto a financiación, el gerente informó que el fondo cuenta con una partida inicial de $624.000 millones provenientes de un crédito con la banca multilateral, a la que se suman cerca de $360.000 millones ya dispuestos para atender la emergencia.
En total, se trata de recursos cercanos a los $984.000 millones, cifra que explica la referencia gubernamental a un monto aproximado de $1 billón.
Uribe añadió que se habilitará un tablero interactivo para que la ciudadanía haga seguimiento en tiempo real a la ejecución de las obras y al uso de los recursos.
Plazos y críticas
Especialistas y quienes participaron en reconstrucciones previas recuerdan que la recuperación consta de varias etapas: diagnosticar daños, elaborar un inventario de necesidades y priorizar proyectos antes de ejecutar obras. Ese proceso es el que ahora empieza a organizar el fondo.
Congresistas han planteado alertas sobre la inclusión de recursos adicionales reunidos por campañas de donación y sobre la agilidad en la puesta en marcha de las acciones. Una voz crítica recordó que la creación formal de fondos tras catástrofes anteriores ha requerido pocos días, mientras que en este caso el decreto que creó el Fondo Milagro se emitió casi un mes después del sismo.
“La excusa de que estamos llegando, ya no procede; a las víctimas que están en carpas, ya no podemos llegarles con eso”.
El reto ahora es traducir la planificación en ejecución efectiva en los territorios, donde las necesidades son urgentes y la presencia del Estado y de los organismos coordinadores debe ser visible y sostenida.





