El Gobierno presentó ante el nuevo Congreso una reforma tributaria destinada a recaudar $21,9 billones en 2027, mediante una mezcla de aumentos del Impuesto al Valor Agregado, gravámenes ambientales y otros cambios que impactarían a empresas y consumidores.

El documento, radicado por el ministro de Hacienda, German Ávila, propone subir gradualmente el Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicado a los combustibles y ampliar la base del impuesto a actividades y bienes hasta ahora exentos o gravados a tarifas reducidas.

Entre las medidas específicas se plantean llevar el IVA del 5% al 19% para licores; aplicar el impuesto a las apuestas y juegos de azar en línea; y gravar las entradas a conciertos y eventos deportivos.

Además, la propuesta incorpora gravámenes ambientales y otros instrumentos que, según el texto presentado, buscan aumentar la recaudación sin depender exclusivamente de una sola fuente tributaria.


La iniciativa llega en un contexto de búsqueda de mayor sostenibilidad fiscal y amplía el debate sobre la distribución del costo entre consumidores y empresas.

El proyecto ahora deberá ser debatido en las comisiones del Congreso, donde se evaluarán ajustes y se estimarán los impactos económicos y sociales de cada medida.