En Cúcuta, la noche del lunes 12 de octubre se registraron tres hechos violentos —un homicidio, disparos contra agentes y el lanzamiento de una granada al interior de la cárcel— que las autoridades consideran presuntamente relacionados y dirigidos contra la cárcel Modelo.

El centro penitenciario ha sido escenario de traslados y operativos recientes por parte de las autoridades, mientras grupos delincuenciales han expresado su descontento en comunicados y ahora mediante acciones armadas.


El funcionario penitenciario Brayan Josué Rangel Saavedra fue atacado hacia las 6:28 de la noche cuando se encontraba en una estación de servicio en la entrada del barrio Prados del Este, tras finalizar su turno de trabajo en el penal.

Según testigos, Rangel estaba por pagar después de tanquear su vehículo cuando un hombre que se movilizaba en motocicleta se acercó por detrás, desenfundó un arma y disparó en repetidas ocasiones contra el conductor. El trabajador de la estación consiguió ponerse a salvo; Rangel fue trasladado de emergencia a un centro asistencial, donde falleció.

El atacante vestía suéter negro y jean, llevaba casco blanco y huyó en la motocicleta en cuestión de segundos.


En su escape, el agresor tomó el Anillo Vial Oriental con rumbo al puente internacional Francisco de Paula Santander, que comunica con Ureña (Táchira, Venezuela). Al llegar al acceso del puente volvió a disparar, esta vez contra uniformados que intentaban detenerlo.

Un policía resultó alcanzado por un proyectil y fue trasladado a la clínica Medical Duarte, donde recibe atención y se encuentra en recuperación. Las autoridades activaron un plan candado para ubicar al responsable.


Unos treinta minutos después de la muerte de Rangel, desde el exterior de la cárcel Modelo un hombre en motocicleta lanzó una granada activada hacia el interior del establecimiento; el artefacto explotó, pero no causó heridos ni daños materiales significativos.

Los tres incidentes elevaron la tensión en la zona y motivaron el despliegue de un operativo para reforzar la seguridad en el sector y proteger las instalaciones penitenciarias.


El alcalde de la ciudad Jorge Acevedo vinculó los hechos y anunció medidas para esclarecerlos y capturar a los responsables, además de ofrecer una recompensa:

“Damos un mensaje de solidaridad con toda su familia. Ofrecemos una recompensa de 20 millones de pesos a quien dé información que permita la captura de estos delincuentes. Estos son hechos que pueden estar unidos”.

Horas después comenzó a circular un video atribuido a la llamada Familia P en el que se atribuyen la responsabilidad de los ataques y anuncian represalias por el traslado de varios de sus integrantes desde la cárcel Modelo a otros penales.

“Para que la crean, no estamos es copiando. La Familia P, con Los Lobo, AK-47, la de Yeyo y de Carlos, es una advertencia para que vean que somos malandros serios”.

En el material aparecen imágenes de armas, logos alusivos a grupos locales y el rostro de quien señalan como cabecilla. El video y otros indicios ya están en poder de los investigadores, que trabajan en determinar su autenticidad y la posible implicación de la Familia P en alianza con otras agrupaciones de la ciudad.

Las autoridades continúan las indagaciones, mantienen el refuerzo de seguridad en la zona y analizan si los traslados penitenciarios recientes fueron el detonante de esta serie de agresiones.