El alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, presentó un proyecto para que el Concejo Municipal autorice la contratación de un nuevo crédito por $30.000 millones destinado a obras de recuperación de la malla vial; la iniciativa entró en el segundo debate en la tarde de ayer.

La propuesta fue aprobada en primer debate por la Comisión de Hacienda y cuenta con el respaldo de la mayoría de los concejales, aunque desde la oposición se anunciaron votos negativos y cuestionamientos sobre la conveniencia de aumentar el endeudamiento.

El concejal del Estatuto de Oposición, Leonardo Jácome, afirmó que la deuda pública del municipio asciende a $403.000 millones y sostuvo que los ingresos corrientes rondan los $385.000 millones anuales, por lo que consideró improcedente asumir nuevas obligaciones financieras sin evaluar la capacidad de pago y los resultados de créditos anteriores.

Jácome también cuestionó la ejecución de los recursos aprobados en préstamos previos y dijo no observar obras de gran impacto a falta de aproximadamente un año para finalizar el periodo de gobierno. Señaló, además, que parte importante de los recursos se destinó a pavimentación, cámaras de seguridad y proyectos como el puente de la Silla Coja.


El concejal Alonso Torres coincidió en la crítica a la gestión financiera y aseguró que la Administración conoce las restricciones presupuestales pero las ha ignorado. También cuestionó la falta de información sobre la ejecución del crédito aprobado anteriormente por $287.000 millones, y apuntó que varios secretarios de despacho no asistieron a las citaciones del Concejo para explicar el destino de esos recursos.

“¿Cómo se va a aprobar un nuevo crédito?”

La concejal Vanessa Arenas anunció igualmente su oposición al empréstito. Señaló que el municipio no tiene capacidad para continuar endeudándose y pidió que la Administración gestione recursos de la Nación antes de recurrir a más deuda.

Arenas calificó la solicitud como una “irresponsabilidad financiera y política” y anunció que ya se enviaron oficios a los organismos de control para que revisen e investiguen la utilización del primer empréstito.


El debate enfrenta, por un lado, la necesidad de financiar obras viales pendientes y, por otro, la inquietud sobre la sostenibilidad de las finanzas municipales y la transparencia en la ejecución de créditos anteriores. La decisión del Concejo marcará el cierre de gestión y la capacidad del municipio para afrontar proyectos de infraestructura sin comprometer su estabilidad financiera.