Los congresistas del Pacto Histórico anunciaron que no asistirán a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella prevista para el 7 de agosto en Cali, y aceptarán el descuento de un día de salario por su ausencia.
Además, la bancada radicó una proposición para que la Cámara de Representantes no destine recursos públicos al traslado, hospedaje ni viáticos de los legisladores que decidan asistir a la ceremonia.
La iniciativa surgió después de que la Cámara aprobara, con 117 votos a favor, trasladar la posesión presidencial a Cali; esa decisión ahora espera el aval definitivo del Senado.
En el Senado ya se había aprobado originalmente que la ceremonia se realizara en Popayán, pero la determinación se modificó tras la solicitud del presidente electo.
La representante María Fernanda Carrascal explicó los motivos de la postura de la bancada:
“Si nosotros renunciamos a ese día de salario, esperamos que el resto de los congresistas aporte de su propio salario para ir hasta allá porque no es una obligación institucional que el presidente se posesione en Cali. Es un capricho. Que lo paguen de su bolsillo”.
Carrascal añadió que la proposición ya fue radicada ante la Cámara y que, en el documento, se argumenta que los recursos públicos deben administrarse bajo criterios de austeridad, eficiencia y transparencia.
La decisión del Pacto Histórico intensifica el pulso político alrededor de la posesión y pone en debate el uso de recursos públicos para actos protocolarios, en un contexto de cuestionamientos sobre prioridades presupuestales.





