En junio, mes mundial del running, en Norte de Santander las competencias atléticas se multiplicaron; profesionales de la salud advierten que corredores aficionados que inician entrenamientos sin progresión ni supervisión asumen riesgos para su salud.

Juan Carlos Carrillo Soto, profesor de Fisioterapia y Fisiología del Ejercicio de la Universidad Simón Bolívar, advierte que muchos corredores están asumiendo riesgos innecesarios al iniciar entrenamientos sin una progresión estructurada.

"Correr es una actividad que está de moda, pero hacerlo a la ligera, sin una planificación adecuada o supervisión médica, puede derivar en consecuencias importantes para la salud".

El experto diferencia la práctica recreativa del deporte de alto rendimiento y subraya que quienes entrenan por bienestar deben priorizar la longevidad y el cuidado del cuerpo por encima de objetivos competitivos.


Para prevenir lesiones y otras consecuencias irreversibles, el profesor destaca tres aspectos fundamentales que todo corredor debería tener presentes.

El primero corresponde al llamado deportista de fin de semana, habitual entre quienes entrenan solo uno o dos días a la semana creyendo que es suficiente. El running exige constancia y una progresión gradual de las cargas de entrenamiento.

Los esfuerzos esporádicos, lejos de fortalecer el organismo, someten al cuerpo a un estrés excesivo que puede favorecer lesiones degenerativas en tobillos, rodillas y caderas.

En consecuencia, Carrillo Soto recomienda planificar los entrenamientos con progresión, mantener la constancia y consultar a profesionales de la salud antes de iniciar programas intensos. Priorizar la prevención y el bienestar reduce el riesgo de daño a largo plazo.