Luis Felipe Yagüe, conocido como don Luis Felipe, es un vendedor ambulante de 74 años que recorre Florencia, Caquetá ofreciendo panela, café, huevos y miel; tras la difusión de un video sobre sus preferencias políticas recibió un respaldo ciudadano masivo.

El hecho se produjo en el contexto de la polarización que siguió a las recientes elecciones presidenciales y reabrió el debate sobre el respeto a las diferencias políticas, la libertad de voto y la convivencia democrática.

La grabación que cambió el rumbo de la historia

La controversia comenzó cuando un docente publicó un video en el que le comunicaba a don Luis Felipe que dejaría de comprarle sus productos por tener opiniones políticas distintas.

Durante toda la conversación, el comerciante escuchó en silencio y no respondió con insultos, reclamos ni descalificaciones, una actitud que llamó la atención de quienes vieron el material.


Tiempo después, don Luis Felipe explicó cómo vivió ese momento y defendió su decisión en las urnas como parte de la libertad individual.

“Yo me sentí feliz, contento, satisfecho con lo que yo he hecho”.

Lejos de generar rechazo, la difusión del video produjo el efecto contrario en su comunidad. Decenas de habitantes de Florencia comenzaron a acercarse a su vivienda para comprarle y expresarle apoyo personalmente.

La solidaridad se extendió a otras regiones del país: mediante llamadas, mensajes y publicaciones en redes sociales, cientos de personas destacaron la serenidad y el respeto con los que afrontó la situación.

Con el paso de los días, el propio vendedor aseguró que la publicación le resultó beneficiosa y que, en lugar de un perjuicio, recibió apoyo y oportunidades comerciales.

“En vez de decirle al señor que me hizo un mal, el que publicó ese video, que me dio fue una bendición”.

La historia de don Luis Felipe se convirtió en un ejemplo de cómo una reacción serena puede generar empatía en un clima político tenso, y abrió una reflexión pública sobre la importancia de preservar el respeto y la convivencia democrática pese a las diferencias de opinión.