La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó 13 cuerpos en Toledo y finalizó una nueva fase de intervención forense en el Cementerio Central de Cúcuta, acciones que respaldan su compromiso en el departamento de Norte de Santander.
La entidad, resultado del Acuerdo de Paz con las extintas Farc, busca de manera humanitaria y extrajudicial a un grupo significativo de personas desaparecidas en el marco del conflicto armado. En la región su trabajo se enmarca dentro de un proceso de identificación y entrega digna de los cuerpos a las familias.
Sonia Alejandra Rodríguez Torrente, coordinadora regional, describió los principales desafíos: la persistencia de la violencia en zonas como el Catatumbo y la complejidad de la frontera, que limitan el acceso y la intervención forense. Aun así, la UBPD ha logrado avances mediante la articulación con entidades locales.
Según la coordinación regional, se han consolidado tres planes regionales de búsqueda que permiten cobertura técnica en áreas antes inaccesibles. Estos planes incluyen intervenciones en cementerios y en zonas priorizadas de interés forense, con el objetivo de localizar e identificar restos.
En la distribución territorial de las personas registradas como desaparecidas en el departamento, la entidad reporta 2.244 en el área metropolitana de Cúcuta y frontera, 2.771 en Catatumbo y 178 en el centro y sur, en aproximadamente 16 municipios. En conjunto, la región concentra alrededor de 5.500 de las 136.000 personas reportadas desaparecidas en todo el país en el contexto del conflicto.
Asimismo, la UBPD registra cerca de 1.566 personas que buscan a sus familiares en Norte de Santander, dentro de un acumulado aproximado de 40.000 personas que han presentado solicitudes de búsqueda en Colombia.
La intervención en Toledo, resultado de casi cuatro años de investigación y articulación institucional, incluyó cuatro fases operativas que permitieron la recuperación de los 13 cuerpos. La acción contó con la coordinación de la Alcaldía, la Personería y la Gobernación, y los hallazgos se encuentran en proceso de análisis técnico y forense para lograr la identificación definitiva.
La operación en el cementerio también generó llamadas y señalamientos de posibles familiares y personas vinculadas a los hallazgos, lo que la UBPD considera una ventana de oportunidad para que más solicitudes de búsqueda y reportes de sitios de interés forense lleguen a la entidad.
La labor de la UBPD se centra en las personas desaparecidas antes del 1 de diciembre de 2016, y su propósito no es solo recuperar restos, sino devolver la identidad y ofrecer verdad y reparación a las familias afectadas por el conflicto.
En un territorio marcado por la continuidad de la violencia y la complejidad fronteriza, las autoridades locales y las familias esperan que la consolidación de planes regionales y la articulación interinstitucional permitan ampliar la cobertura de búsquedas y acelerar los procesos de identificación.





