En Colombia, la apreciación de la tasa de cambio se ha convertido en un nuevo golpe para las exportaciones de carbón y coque; aunque la industria vende sus productos en dólares, asume buena parte de sus costos, impuestos, nómina y obligaciones en pesos.
Así, la caída de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) reduce el valor en pesos de los ingresos que reciben los exportadores por sus ventas externas y presiona sus márgenes de rentabilidad.
En consecuencia, los exportadores ven comprimidos sus márgenes de rentabilidad al convertir sus ingresos en dólares a una moneda local más apreciada frente a la que deben afrontar sus obligaciones.





