El Gobierno de Abelardo de la Espriella radicó ante el Congreso el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 por $634,9 billones, que ha provocado críticas y cuestionamientos sobre su tamaño y las fuentes previstas para financiarlo.

La cifra es $59,3 billones superior al proyecto de $575,6 billones que había presentado la administración de Gustavo Petro y que posteriormente fue devuelto por las comisiones económicas del Congreso para su reformulación.

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, afirmó que el nuevo proyecto busca incorporar obligaciones que, según el Gobierno, no habrían sido contempladas de manera suficiente en la propuesta anterior.

“sincerar” las cuentas públicas e incorporar obligaciones que no habrían sido contempladas de manera suficiente en la propuesta anterior.

Entre los rubros mencionados por el funcionario están las pensiones, la salud, los subsidios de energía y gas, el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), las elecciones del próximo año y otros compromisos del Estado.

También señaló que la emergencia generada por el terremoto ocurrido en agosto implicó nuevas necesidades presupuestales.

Las críticas se han centrado en la magnitud del aumento y en la precisión de las fuentes de financiación previstas para cubrirlo, cuestiones que ya habían motivado el debate público tras la devolución de la propuesta anterior.