El auge de las plataformas digitales, junto con la pasión por el deporte, ha dinamizado el sector de juegos de azar y apuestas en la actualidad, que mueve billones de pesos y atrae a millones de usuarios.
Francisco Pérez comenzó a los 18 años a probar su suerte en esas plataformas web.
A sus 24 años no solo ve el juego como una forma de vivir su interés por el fútbol, sino también como una manera de conseguir ingresos extra.
“Se pierde más de lo que se gana, porque a veces uno, por avaricioso, le echa dinero a varios partidos. Por ejemplo, acabo de apostar a nueve partidos $2.000, para ganarme $60.000. Pude haber ganado si elijo menos juegos, pero uno puede ver que este u otro equipo va bien y me digo: 'vamos a echarle a este', y las cosas no se dan.”
dijo Pérez.
La experiencia de este apostador ejemplifica la tensión entre el atractivo recreativo de las apuestas deportivas y el riesgo económico: muchos usuarios buscan ingresos extra, pero las pérdidas son frecuentes.





