En su vivienda en la capital nortesantandereana, María Esperanza Maldonado Rincón, de 53 años, y su hijo Saimon Andrés Grimaldo Rincón, de 25, fueron asesinados en un violento ataque armado.
El ataque fue perpetrado por dos hombres en motocicleta y no dejó dudas sobre la intención letal de los agresores.
Las víctimas murieron en cuestión de minutos, lo que puso fin a una racha de varios días sin asesinatos en la capital nortesantandereana.
El doble homicidio altera la reciente calma registrada en la ciudad y reaviva la preocupación por la violencia en la zona.





