Blanca Rolón Rodríguez escribió la novela Fiebre y Olvido para rescatar la memoria histórica y resaltar aspectos positivos del Catatumbo tras el desplazamiento masivo ocurrido en 2025.
La docente, con más de 30 años de experiencia, dijo que comenzó la obra luego de esos hechos y que la intención no es solo narrar la violencia sino también evidenciar las fortalezas del territorio.
La trama se centra en una familia desplazada que llega a la ciudad mientras en el campo persisten hechos relacionados con el conflicto armado.
En la novela, Elena, la madre de familia, organiza respuestas colectivas en la ciudad y mantiene vínculos con quienes permanecen en el territorio rural.
“Pese a las diversas dificultades que enfrentan en la ciudad, Elena, la madre de familia, crea un colectivo para trabajar por las necesidades de las personas que permanecen en el territorio. De ese modo, incluso logra obtener ayudas a nivel internacional.”
La obra aborda además enfermedades que afectan la zona, el secuestro de niños y adultos, y las mesas de diálogo como parte de la búsqueda de soluciones.
Rolón busca, a través de la ficción, generar conciencia sobre la historia reciente del Catatumbo y destacar la capacidad de sus comunidades para organizarse y buscar apoyos.





